Contreras regresa a su nivel y será pieza clave en los Cachorros

Fuente: Jesse Rogers / ESPN

Este año, el receptor de los Cachorros de Chicago, Willson Contreras permitirá que su juego hable por él. No hace mucho tiempo, la careta que a veces mostraba su bulliciosa actitud se podía considerar con argumentos para ser denominado el mejor del béisbol en su posición cuando (de forma muy súbita) su desarrollo se detuvo.

Su energía nunca decayó; sin embargo, su bate y guante le traicionaron, decayendo tanto en su producción ofensiva como en su nivel detrás del plato. Su hundimiento en la segunda mitad de la temporada 2018 fue espejo de la de su equipo. A pesar de ello, ambos ahora se encuentran enrumbados al regreso. Contreras está dispuesto a demostrar que es, en cada una de sus partes, el All-Star que fuera votado como titular la pasada campaña.

“Haré mi trabajo y dejaré que lo que vean hable por sí solo”, expresó Contreras recientemente en el campamento de los Cubs mientras viste una camiseta con la frase “DON’T BELIEVE ME JUST WATCH” (“No me crean, sólo miren”). “Hice mucha reflexión con respecto al año pasado. Realmente, nunca me deprimí. Hice mi mejor aporte a fin de ayudar, pero ahora necesito hacerlo mejor”.

El devenir de Contreras, con tres años en Grandes Ligas, cuenta una historia de regresión. Para algunos, tiene poco sentido. Otros perciben cómo sus emociones se apoderan de él mientras juega una posición que exige aplomo y madurez.

“Nos olvidamos de que él fue arrojado en 2016 a una situación que ningún cátcher había tenido que soportar”, expresó Mike Borzello, coach de receptores de los Cubs. “Llegar a finales de temporada, que se le haya pedido servir de receptor a lo que terminó siendo un staff de pitcheo campeón de la Serie Mundial… Una vez que ocurrió eso, creo que la idea supuesta fue: ‘Está aquí. Está maduro. Listo para seguir adelante”.

Ciertamente, así pareció ser el caso. Contreras, quien jugaba con energía sin límites, se ubicó en el cuarto lugar en la categoría de OPS entre receptores en esa temporada, incluyendo una marca de .972 contra rectas. En 2018, ese número cayó en picada hasta llegar a .682 contra rectas, lo cual incluyó promedio de bateo de .192. La caída en enfrentamientos con pitcheos fuera de velocidad fue similar y Contreras perdió gran parte de su poder. Conectó 11 cuadrangulares menos (10 en general) en 2018 con respecto a la campaña anterior, con aproximadamente 100 turnos más al plato. Simplemente, su ofensiva se desmoronó. ¿Por qué? Borzello tiene una teoría para explicarlo.

“Se concentró tanto en su defensiva, que quizás pudo haber surtido un efecto perjudicial en su ofensiva”, expresó. “Uno nunca escucha algo así. Siempre es al revés. En mi opinión, ese fue el caso el año pasado”.

Borzello podría tener razón, por un simple motivo. Un receptor solía ser juzgado por su brazo y en orden secundario, quizás por su habilidad para bloquear. Sin embargo, en el béisbol de hoy en día, parece citarse más frecuentemente la ubicación de los pitcheos recibidos que los porcentajes de corredores atrapados a la hora de evaluar a un cátcher. Contreras no debería sentirse preocupado por la última estadística, considerando que cuenta con un cañón en su brazo; aunque, conseguir un strike o dos para sus pitchers nunca ha sido su fuerte. Los Cubs saben que Contreras está muy consciente de ello y consideran que ha pensado demasiado en ello.

“Él sabe que esa es una categoría que se analiza bastante”, expresó Borzello. “Quizás más que el resto. Estamos constantemente intentando cosas con el fin de mejorar”.

Al igual que gran parte del juego de Contreras después de su campaña de novato, la ubicación de pitcheos recibidos por él ha caído hasta el sótano de la liga. En 2017, se colocó en el puesto 49 entre 54 receptores (con un mínimo de 50 partidos) en dicha categoría. En la pasada temporada, ocupó el puesto 45 de 51. Quizás una mejoría en ese aspecto logrará trasladarse hasta su ofensiva, siendo el caso que Contreras está comprometido en mejorar. Incluso, buscó consejos de su hermano menor, quien es receptor en la organización de los Bravos de Atlanta.

 

“Yo solía llevar mi guante hasta el extremo”, dice Contreras. “Ahora, mostraré el objetivo, pero haré un pequeño giro con el guante. De esa forma, mi mano se mantendrá relajada y obtendré cierto ritmo detrás del plato. Estaba demasiado tenso. (Mi hermano) me habló al respecto y tenía razón”.

Borzello replicó lo dicho por su pupilo, indicando que los Cubs han intentado hacer que Contreras altere ligeramente su estilo detrás del plato desde su ascenso a las Mayores.

“Te confiere cierta clase de ritmo”, dice Borzello. “En vez de efectuar la labor de recepción desde un punto muerto, tienes cierta clase de movimiento y ritmo con la pelota. Igualmente, libera tu mano a la izquierda. Por ello, también te confiere algo de libertad”.

Es un movimiento tan ligero y sutil, que sus pitchers ni siquiera lo han notado. No obstante, sí han percibido contar con un cátcher más comprometido que nunca.

“Contreras me dijo que estaba trabajando en algo realmente pequeño”, indicó Kyle Hendricks. “Realmente, no lo he notado… (Está) determinado. Con una concentración renovada. Siempre está concentrado y aporta su energía a diario”.

No hay duda de que la energía de Contreras le ayudó a catapultarse en el ámbito de las Grandes Ligas, siendo un infielder convertido a cátcher durante la temporada 2016. Es un jugador bullicioso, que gusta de alzar su puño cuando está involucrado en momentos tensos y eso le ha servido bien. Pero eso tiene sus aspectos negativos. Algunos scouts que le han observado durante su carrera consideran que esa actitud le ha hecho retroceder. Además, su relación con los umpires no siempre es la más amable.

Si existe una correlación entre energía y correr las bases, ésta ha ido en contra de Contreras, en vez de serle favorable. Según la data de la web FanGraphs, Contreras se encuentra entre los tres peores corredores de bases de los Cubs durante todos y cada uno de los años de su carrera. Fue penúltimo en su equipo en 2018 en dicha categoría, con un rating de menos-5 en la métrica de corrido de bases de FanGraphs (lo cual se puede interpretar entre pobre y terrible). Sin embargo, este nuevo año ha traído consigo una nueva actitud. Borzello dice que ya está viendo cambios tangibles a estas alturas de la primavera.

“Control de su personalidad, nivel de esfuerzo y todo eso ha mejorado”, dijo Borzello. “Lo hemos visto a estas alturas del campamento. Ahora, tenemos que verlo también cuando se enciendan las luces”.

Mientras Contreras intenta separar su ofensiva de su defensiva y viceversa, todos saben que la forma más rápida en la cual un pelotero puede ganar confianza es un inicio encendido al plato. Las estadísticas del mes de marzo no importan, pero los buenos hábitos sí. El promedio de bateo de Contreras en la Cactus League (actualmente en .389) y dos cuadrangulares se olvidarán rápidamente el mes que viene, pero los Cubs aspiran que los cambios en su mentalidad permanezcan con él.

“Lo he estado viendo de cerca”, expresa el manager Joe Maddon. “Lo que está haciendo sobre el plato no es un accidente. Está haciendo algo de forma muy distinta, de manera positiva”.

“Creo que es algo sostenible, independientemente de si estamos en los entrenamientos primaverales o no. Esa es mi impresión. Ahora quiero verlo contra (pitcheos) a 93, 94 o 95 millas por hora”.

Lo anterior hace pensar que Maddon está consciente del precipitado declive en su producción que ha experimentado Contreras contra rectas y sabe que uno de los cambios que está haciendo podría ayudar a mejorar ese aspecto. Nuevamente, se trata de un movimiento muy sutil, pero que potencialmente sería sumamente importante.

“El año pasado, me atrasaba en un montón de pitcheos”, expresó Contreras. “Era cuestión de tiempos. Estaba llegando tarde a los envíos y estoy haciendo mucho trabajo en ese aspecto. Hasta ahora, parece que lo estoy consiguiendo”.

Enfrentar los pitcheos un poco antes, un ligero giro de su guante a la defensiva, una presencia más tranquila y controlada… todo forma parte de una nueva versión que los Cubs aspiran ver rindiendo grandes dividendos para su receptor en 2019. Pregúntenle a cualquier aficionado de los Cubs quién es el factor X dentro de su roster y Contreras se encontrará en el primer lugar de la lista.

“Me gusta escuchar eso”, dijo Contreras. “Me gusta leerlo. Estoy trabajando con mi mejor esfuerzo a fin de regresar a los niveles de 2017”.

Ese regreso ha comenzado. Existen varios peloteros de los Cubs cuyos cambios de rumbo podrían causar fuerte impacto. Sin embargo, si bien hay mucha gente hablando sobre Yu Darvish, éste afecta un partido de cada cinco. Contreras tiene su mano involucrada en todos los aspectos, prácticamente a diario.

“Un cátcher de primer nivel es un condimento tan agradable dentro de un equipo contendor”, expresó un scout de la Liga Nacional. “En la mayor parte de las ocasiones, uno solo quiere verlos tener un buen partido en la receptoría. Cualquier logro adicional podría representar algo inmenso”.

Maddon no se concentra en los cambios sutiles en la ofensiva o defensiva de Contreras. Para él, todo depende de su comportamiento y confianza. El talento ya está allí. Sólo hay que saberlo conducir.

“Es un hombre confiado”, expresa Maddon. “Lo importante en él es que actúa como si lo ha hecho antes y lo volverá a hacer”.

¿Podrá hacerlo? ¿Podrá una versión más tranquila de Contreras ser capaz de mantener presentes los elementos que le hacen ser el pelotero que es? Tal como reza su camiseta, no le crean, sólo mírenlo actuar.

“Hay mucha gente que tuvo dudas sobre mí debido a mi actuación de año pasado”, expresó Contreras. “Voy a mantenerme tranquilo”.

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