Miguel enfocado en buscar hits, no extrabases

Fuente: Jason Beck / MLB.com

Miguel Cabrera no cree mucho en eso del ángulo de salida. Su plan es buscar líneas, usar todo el terreno y pegarle fuerte a la bola. Luego vendrá la producción.

Para Cabrera, que el martes pegó su primer extrabase de la temporada, un doble remolcador, no tiene mucho sentido estar buscando batazos largos en estos momentos.

“Cuando es temprano en la temporada y no tienes muchos hits”, dijo Cabrera, “tienes que encontrar la manera de hacer contacto, ver cómo das tus hits”.

Las métricas dicen que Cabrera debería estar bateando mejor de lo mostrado hasta ahora. Y durante estos últimos días los números han venido mejorando. Después de dar otros dos hits el miércoles, Cabrera amaneció el jueves bateando .286. Pero sus tres empujadas y .710 de OPS están muy por debajo de sus estándares.

Statcast aporta muchas razones para pensar que esa producción debería subir pronto. La velocidad promedio de salida de sus batazos estaba en 92.9, entre los mejores de la liga, y no por detrás de lo hecho en 2015 y 2016. Y su porcentaje de pelotas bateadas con fuerza (50%) también está entre los mejores.

La mayor complicación para Cabrera es el ángulo con el que están saliendo sus batazos. Su promedio de 7.0 grados es casi la mitad de su promedio vitalicio, lo que explica porque empezó la jornada del jueves con una relación de 1.31 rollings por cada elevado, la más alta de su carrera, de acuerdo con baseball-reference.com.

Cabrera entiende lo que está pasando y dijo que durante las dos primeras series de la temporada en Rogers Centre y Yankee Stadium “quise pegarle durísimo a la bola”. Pero ahora, está intentando escoger sus momentos para tratar de mandar lejos la pelota y no caer en una trampa y empezar a fallar con elevados mientras todavía está buscando su “timing”.

“No tiene sentido que me ponga a tratar de dar batazos por el aíre o algo así cuando estoy bateando .200”, dijo Cabrera. “Me pondría en una mala posición. Así que prefiero dar mis hits, conseguir mi “timing”, y cuando me sienta bien, hacer swing fuerte y dejar volar la pelota”.

El manager Ron Gardenhire no se preocupa.

“Hay muchísimas cosas por las cuales me preocupo en este juego”, reconoció Gardenhire. “Cabrera no es una de ellas”.

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