Pablo Sandoval - 3B - Magallanes

Fuente: Sarah Langs / MLB.com

Últimamente, nos hemos acostumbrado a ver a los jugadores de posición lanzando. En el 2018, más de 40 se subieron al montículo en al menos una ocasión, rompiendo el récord de la Era de la Expansión (desde 1961). Luego, en el 2019, se volvió a imponer una marca, con 50 jugadores de posición en la lomita. Ya saben cómo funciona. Normalmente el jugador ocupa el puesto de lanzador en situaciones de bajo riesgo. En febrero, fue anunciada una nueva regla que sólo les permite a los jugadores de posición que no han sido designados como pitcher/bateador lanzar en entradas adicionales o en vapuleadas. Pablo Sandoval hizo su debut en la lomita en el 2018 con los Gigantes, con una entrada en blanco en una derrota ante los Dodgers. “Dejen a Pablo lanzar” se convirtió en un grito tan popular que el bobblehead que repartieron los Gigantes en el 2019 tenía al venezolano lanzando y no bateando. Pero la presentación que tuvo cinco días antes del juego de bobblehead fue aun más histórico. Sandoval comenzó en la antesala y en el segundo inning se robó la tercera, luego de embasarse tras un error. Fue su primera base robada desde el 2012. Ya era un partido notable para el Panda. En la sexta entrada, le sacudió un cuadrangular al abridor de los Rojos, Anthony DeSclafani. Pero la situación se tornó más interesante en la octava, cuando el venezolano se subió a la loma. Los Gigantes perdían 12-4, pero Sandoval se aseguró de que el déficit no aumentara, retirando a Cincinnati con un elevado y un rodado para doble-play. El veterano convirtió en el segundo jugador en la historia de la Era Moderna (desde 1900) con un jonrón, una base robada y un inning en blanco como lanzador en el mismo encuentro, según Elias. ¿El otro en lograrlo? Christy Matthewson, también con los Gigantes e igualmente ante los Rojos, el 23 de mayo de 1905. En esa ocasión, lanzó nueve capítulos en blanco, para acompañar el jonrón y la base robada.

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