Miguel Rojas - SS - Tiburones

Fuente: Jorge Ebro / Diario El Nuevo Herald.

Lo que sucede en Jupiter ahora se repite en el Marlins Park. La instalación de La Pequeña Habana abrió sus puertas para grupos reducidos de jugadores que esperan con ansia la luz verde de las Grandes Ligs. Todavía existe mucha incertidumbre en torno a la nueva temporada, pero el deseo de jugar existe de parte de peloteros y ejecutivos de Miami. En estos entrenamientos que comenzaron desde el martes se han visto dos caras muy visibles de la organización, el torpedero Miguel Rojas y el director ejecutivo del club Derek Jeter, algo que resulta una muestra de unidad entre el representante del sindicato en los peces y la voz con mayor poder en la oficina central. “El hecho de que ambos hayan estado en las prácticas, envía un mensaje de lo que quiere la franquicia: tener una temporada en el 2020’’, apuntó una fuente del club. “Los Marlins sí quieren que exista una temporada, sí quiere que haya béisbol antes de que sea demasiado tarde’’. Los últimos días han sido decepcionantes por la manera en que se han encallado las negociaciones entre la Asociación de Peloteros y las Mayores, tiradas a rastro por un grupo de propietarios -se habla en específico de unos ocho- dispuestos a echar la llave de los estadios y no tener béisbol en los próximos meses. Aunque no se ha hablado del tema públicamente, fuentes cercanas a los peces indican que el equipo estaría del lado de aquellos que buscan una solución al problema para establecer una contienda que salve al béisbol de lo que el mismo Comisionado Rob Manfred definió como “desastre’’. El propio Rojas, en un tweet, apuntó que la posición dura de Manfred y sus representados era una táctica para ganar tiempo y repitió la postura del sindicato de comenzar a jugar cuanto antes: “es momento de volver a jugar. Dígannos cuándo y dónde’’.

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