César Hernández - 2B - Cardenales

Fuente: Yelimar Requena / Diario Liderendeportes

A pesar de todas las complicaciones que supuso la pandemia, MLB logró llevar la emoción y adrenalina del beisbol a millones de hogares que estaban dominados por la angustia. El reto era enorme y las dudas sobraban, pero aun así hubo quienes dejaron el alma en el terreno y le inyectaron a la competencia una intensidad nunca antes vista. Ese es el caso de César Hernández. En su estreno con los Indios de Cleveland, el valenciano vivió un verdadero idilio en la caja de bateo y comandó a la legión criolla en hits (66) y dobles (20), además de ser -en la Liga Americana- el venezolano que mejor promedio registró (.283). Aunque no fue una contienda fácil de organizar, el criollo concluye que fue un torneo exitoso gracias a los múltiples esfuerzos que hizo la liga con los protocolos de seguridad y además se muestra orgulloso de lo que fue su primer año en la tribu. “Fue una temporada diferente a todas las demás por esta situación del virus, pero creo que MLB y el equipo de Cleveland hicieron un buen trabajo con respecto al cuidado de los pelotero y el staff… Por lo que terminé bastante contento”, confesó Hernández. El 2020 era un año muy importante para él, pues iba a iniciar una nueva etapa en una liga distinta a la que conoció en sus primeros siete años como profesional con los Filis Filadelfia. Y aunque, en algún punto, puede que la ansiedad haya dicho presente ante la incertidumbre que rodeó a la campaña, lo cierto es que el vnezolano prefirió ser paciente y sacó provecho a los días libres. “Este año mi preparación fue un poco mejor porque tuve más tiempo y siempre estuve enfocado en las cosa que quería hacer, experimente cosas nuevas y eso me ayudó mucho”, precisó el venezolano, que en 58 compromisos despachó 66 hits, incluidos 23 extrabases. “El ambiente que hay dentro y fuera del club de los Indios fue determinante”, explicó sin titubeos. “Llegar al equipo y ver esa química fue un factor que me ayudó mucho y el jugar con peloteros como Francisco Lindor y Ramírez, que siempre tiene números de MVP, fue motivación extra, automáticamente quieres ser como ellos, quieres estar a ese nivel”, sostuvo. José Ramírez fue, de hecho, el único bateador indígena que consiguió un average mejor al del venezolano en la temporada regular (.292). Repetir esa llave para 2021 es algo que pareciera no está en discusión, pero aun así el criollo no da nada por sentado.  “Tenemos que esperar a después de la Serie Mundial a ver si recibimos la llamada del equipo para regresar el año próximo”, señaló el infielder, que entre otras cosas manifestó un infinito agradecimiento con la organización. Ahora mismo la situación económica de la tribu no es la mejor, ante la reducción del calendario y la falta de fanáticos en los parques. Pero aun asi hay mucho optimismo en ambas partes y existe el deseo mutuo de replicar el éxito de este 2020 en los años próximos. Si alguién vale el esfuerzo ese es Cesarín. Su agilidad defensiva y consistencia al bate han prevalecido en sus ocho campañas como pelotero profesional, en las que ha destacado por ser un bateador oportuno, capaz de coleccionar muchos extrabases. Por ello es que es válido decir que el buen momento del venezolano apenas comienza.

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